Son esos pensamientos desordenados,
los que llegan de madrugada,
los que inundan este insomnio,
los que se olvidan de mañana,
para regresar cada noche
al filo de mi almohada.
Son esos besos que nunca tuve,
los que me saben a magia,
los que se quedaron en otras bocas,
bocas de noches encontradas.
