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3.4.13

Arizona

arizona


- Arizona, baby. Esa fue mi respuesta. Estaba harta de esta temporada de lluvia. Como casi todos. Parecía que la primavera, en una mala mano, se apostó sus gloriosos días soleados y perdió ante la picaresca del otoño. Y mientras tanto, aquí seguíamos, aguantando el chaparrón. Estaba cansada de amortiguar con paraguas esa lluvia de preguntas y pisar esos charcos de dudas que no se terminaban de filtrar. 
- ¿Quieres ir a Arizona?. Preguntó asombrado.
- Sí, llévame en tu Cadillac Deville. Viajemos a través de la ruta 66, donde la carretera se olvide de lo sinuoso y el sol queme nuestros besos. Por eso, relaja los pedales y deja puesta la velocidad de crucero porque lo vamos a disfrutar. Guíame por tus rutas salvajes del viejo oeste, enciende la radio y deja que el folk se mezcle con la arena del viento hasta que lleguemos a Monument Valley.







Edito: Un día después de escribir este post descubro un grupo español llamado Arizona baby:

31.3.13

Mi guitarra


Tengo una guitarra. La mantengo bien guardada dentro de su holgada funda. Y digo holgada porque cuando se la compraron ya le venia grande. No era de su talla. Como ciertas cosas que se presentan en la vida. Ésta era la funda para otra guitarra, una más grande. Sin embargo le compraron esa funda por error y ahí esta. Cumpliendo perfectamente su función, sigue perdurando desde entonces.

Bien, como os digo, estaba bien guardada porque hacía mucho tiempo que no la usaba. Y no es que no supiera que estaba ahí, porque si lo sabía. De vez en cuando pensaba en que tendría que volver a dedicarle algunos ratos y coger práctica pero las circunstancias me hicieron tener otras prioridades para dejarme sin tiempo para tocarla. Por lo menos esa excusa me convencía: "tenía otras cosas más importantes que hacer".

Ayer la saqué de su funda y le quite el poco polvo que pudiera haber atravesado la tela. Después con el diapasón la volví afinar. Afinar. Eso es algo que aprendí muy bien y me encanta. Afinar la guitarra sólo con el sonido que produce ese trozo de metal de extraña forma me relaja. Se trata de conseguir el mismo sonido que provoca la vibración del diapasón al tocar la nota La de la primera cuerda de la guitarra. A partir de ahí buscas la nota afinada en las demás cuerdas, para conseguir que suenen igual.
Hacía más de un año desde que fui a comprarle nuevas cuerdas y hacía más de un año que no la hacía sonar. Y cuando lo hice, cuando sus notas empezaron a sonar, las viejas melodías volvieron sin querer. Porque eran lo que siempre habían tocado, porque mis manos no conocían otros movimientos. 

Y así duraron esos momentos hasta que mi vieja guitarra decidió romper su sexta cuerda, esa que da la profundidad y cordura a las canciones como si de una conciencia se tratase. Se rompió a pesar de que estaba prácticamente nueva, a pesar de que se había guardado en su funda y protegido del calor y el frío. Simplemente se rompió sin más porque se dejó de usar. Como ciertas cosas en la vida.





5.3.13

La nostalgia y yo




Tengo una relación difícil con la nostalgia.
Me cuenta historias conocidas, 
a veces con sus aires de inocencia 
y a veces con el rostro de la experiencia. 
Me emborracha con sus ideas y luego desaparece.
Basta que me olvide de ella o vuelva a vivir deprisa,
para que me llame suplicando a mi puerta.
Y yo la escucho.
Como digo, tengo una relación difícil con ella.





6.12.12

Es bueno reírse de uno mismo. Vida opositora

Literalmente, estar estudiando oposiciones, te deja sin palabras. Sin palabras normales claro. Entras en un estado estacionario donde sólo puedes pensar en oposiciones, oposiciones, oposiciones, y todo lo demás no importa. "El mundo se derrumba y nosotros...¡¡a nosotros nos importa un pito todo!!". Ya puede estar a punto de estallar una tercera guerra mundial, que no habrá nadie que nos saque de nuestra cueva. Y digo cueva porque nuestra habitación sufre una transformación. La mesa es todo un caos. Apuntes en el centro, en la esquina de la izquierda los test, luego el flexo, atraviesas la zona de tazas vacías y picoteo varios hasta llegar a la esquina derecha donde están los esquemas y resúmenes. Mas o menos se distribuye así, sólo que a veces las fronteras son algo difusas o intercaladas.
Mesa de un opositor al que se le fue de las manos
(via Google)

Nuestro uniforme oficial es el Pijama. Es ese que tiene por lo menos más de diez años, que nos queda más bien pequeño y que por eso nos tenemos que subir los calcetines por encima del pantalón. Así queda herméticamente cerrado y la perdida de calor es mínima. A todo esto se suman las capas de la bata y la manta o batamanta si eres ya un experto. 
También ocurren cosas como que el pensamiento y lenguaje más sencillo y cotidiano se atrofian. Se olvidan palabras como cuchillo, cuchara o saltamontes. Y te encuentras explicándole a tu madre que te pase "ese instrumento alargado, de metal con puño de cubierta de polietileno, con filo aserrado u afilado cuya función es separar sendos trozos de carne". Que no te acordarás del nombre del cuchillo, pero al menos, la Galénica te ha dado un bagaje para poder describir cualquier utensilio o procedimiento y de paso quedar divinamente. Aunque tu madre te mirará con mala cara, te dirá que cada día estás más pálida y que eres muy rara. 
Mi abuelo cuando le dije que
hacía tantas horas en mi habitación.
(via Google)

Un día te levantas con expectativas y dices: ¡¡Hoy voy a salir a comprar el pan!! Así me da el aire. Y una vez te cambias, te duchas y vuelves a ser persona, sales a la calle y una poderosa luz incide tus pupilas empujándote de nuevo a la miserable oscuridad del portal. Ese es otro efecto secundario, intolerancia a los rayos del sol. Básicamente te conviertes en un vampiro de los libros que vive una habitación-cueva.

Esto es sólo una muestra de las costumbres "raras" que se crean en estas situaciones, seguro que hay muchísimas más así que espero que las compartas en los comentarios.


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24.7.12

En verano...


Las vacaciones de verano era ese tiempo que empezaba cuando te despedías de tus compañeros de colegio hasta septiembre. Ese periodo en el que las mañanas pasaban entre cuadernillos Rubio o Vacaciones Santillana. Donde las tardes no tenían siesta, sino guerra de globos de agua o piques de tirarse bomba en la piscina de turno. Donde tu madre se cansaba de llamarte para que fueras a coger el bocata de la merienda. Donde la tarde acababa en noche en la calle del pueblo. Y con todo, aún quedaban fuerzas para correr para gritar "por mi y por todos mis compañeros". 
Lo mejor de todo es que para jugar nos bastaba cualquier cosa. Una pelota, una cuerda, un trozo de moldura de escayola de la basura que se convertía en una tiza para pintar en el suelo la rayuela o como en mi caso, un trazado de carreteras para la bici que ocupaban toda la plaza. Una vieja sabana y unas cuantas cuerdas que hacían de tienda de campaña y una goma elástica entre dos arboles se convertía en toda una serie de pruebas. 
Los países, beso-verdad-atrevimiento, el conejo de la suerte, piso mosca,el pilla-pilla,  churro pico terna, la gallina ciega, las cuatro esquinas, el látigo, las prendas, la comba, el pañuelo, el escondite, balón prisionero, policía&cacos y así un sinfín. Sin olvidar que al que no sabia jugar iba de "cascarón de huevo" y se le perdonaba cuando fallaba. 
Y así se pasaban los veranos, en un corralillo de niños que alborotaba toda la calle. Ahí se disfrutaba del verano en todo su esplendor.









5.6.12

Orden de desahucio en Mi menor

Dale al play



(Orden de desahucio en Mi menor. La noche eterna, los dias no vividos. Love of Lesbian)

Un día más, un almuerzo menos. La luz de la mañana se filtraba a través los amarillentos visillos del salón y aún así un blanco nuclear irradiaba la habitación. Los días se amontonaban como las facturas de fin de mes en el recibidor. Era consciente de ello porque cuando se volvía a mirar al espejo la barba lo delataba.

El piso se fue vaciando poco a poco. Primero fue el sofá de piel italiana, luego el televisor de treinta y dos pulgadas y así hasta quedar casi vacío. Se quedó con lo básico para vivir: un sofá cama, una mesa, una silla, algún que otro cacharro donde poder comer... Exceptuándo algo de lo que, de momento, le era imposible deshacerse.
 Aquel piano le fue acompañando hasta lo más alto de su vida, le había regalado melodías imposibles, como la de aquella mañana. Cada mano bailaba al son de una improvisada coreografía como si no existiera otra forma de hacerlo, dejando atrás la melodía de lo que en un día se convirtió...
 

19.3.12

Recordando..

Es curioso como aparecen y se presentan algunos recuerdos, lo hacen de la forma más variopinta. Sobre todo los recuerdos de la infancia. Éste fue de mis primeros contactos con el cine. Mi padre me llevó por primera vez a un videoclub cercano a casa y ésta fue una de las primeras películas que alquilé en modo VHS. Con apenas sobrepasado el metro de estatura, entrar en el videoclub con sus enormes estanterías repletas de cajas coloridas y grandes títulos me produjo una gran emoción.
Y todo esto viene porque el mundo Fantasía y La nada están en plena guerra actualmente..hay días en que La Nada gana la batalla..y ese vacío se va apoderando de tí.
 "Porque las personas que no tienen esperanza son fáciles de dominar" 

13.3.12

DUEÑO DE MIS EMOCIONES



Hoy seré dueño de mis emociones.
Si me siento deprimido, cantaré.
Si me siento triste, reiré.
Si me siento enfermo, redoblaré mi trabajo.
Si siento miedo, me lanzaré adelante.
Si me siento inferior, vestiré ropas nuevas.
Si me siento inseguro, levantaré la voz.
Si siento pobreza, pensaré en la riqueza futura.
Si me siento incompetente, recordaré éxitos del pasado.
Si me siento insignificante, recordaré mis metas.

Hoy seré dueño de mis emociones.

Si se apodera de mí la confianza excesiva, recordaré mis fracasos.
Si me siento inclinado a entregarme con exceso a la buena vida, recordaré hambres pasadas.
Si siento complacencia, recordaré a mis competidores.
Si disfruto de momentos de grandeza, recordaré momentos de vergüenza.
Si me siento todopoderoso, procuraré detener el viento.
Si alcanzo grandes riquezas, recordaré una boca hambrienta.
Si me siento orgulloso en exceso, recordaré un momento de debilidad.
Si pienso que mi habilidad no tiene igual, contemplaré las estrellas.

En definitiva, hoy seré dueño de mis emociones.

OG MANDINO

21.2.12

El guión de nuestra vida

¿Cuántas veces se repetirán los mismos diálogos entre personas distintas? ¿Cuántas personas estarán conversando sobre si lloverá, cuántas parejas estarán discutiendo sobre quién se dejó la tapa del wc levantada o cuántas estarán intentando decir lo maravilloso que es el mundo a su lado?. Un mismo guión con diferentes actores. 




Las situaciones se repiten, los sentimientos e ideas nacidos de ellas también y por tanto, el texto viene a ser prácticamente el mismo. Y sin embargo creemos en la originalidad de ellas, las palabras. Y es que ya está todo dicho, señores, en multitud de formas y lenguajes. Frases que van de boca en boca, que llegan a nuestros oídos, que viajan a través del tiempo o que recorren un mundo entero. Frases que quedan escritas en una novela o grabadas en nuestra misma piel y que a su vez vuelven a salir por nuestros labios llegado el momento. Incluso las transformaremos en una canción o en nuestro propio himno. Porque para nosotros lo importante es cuando las hacemos nuestras y les ponemos nuestra firma. Lo demás, queda en una simple anécdota de copyright.

14.1.12

Frio


Todas las hojas cayeron lentamente. 
El temporal desgarró algunas ramas
y el gélido viento detuvo la savia.
Es tiempo de hibernar.





1.1.12

La habitación




Desde la habitación de cualquier hostal, en una ciudad cualquiera, Anna se desafiaba a sí misma. Un choque de realidad anestesiada con melancólicas melodías rockeras. El viento y la lluvia llevó a detener el reloj por un instante, donde la sal de unas lagrimas agudizaba el dolor de las heridas que intentaban cicatrizar. En la soledad y desde la distancia intentaba discernir los entresijos de su vida, y en definitiva, que necesitaba para poder ser feliz. Pero esa noche, languidecía bajos los acordes de esta canción..

19.12.11

Volver a las raíces

 Te levantas, escuchas una canción y ves que es capaz de darle a tu día un color especial. Y si a esto le unimos que la canción sea de R.E.M no hace falta que diga mucho más...  



You get up, you hear a song and see who is able to give to your day a special color. And if it's from REM, it isn't necessary to say much more ...


10.6.11

La caja

Tengo una caja de recuerdos. Hoy por casualidad la encontré, estaba en el viejo baúl. Y si, me suena al baúl de los recuerdos de la canción pero ha sido casualidad. El caso es que hoy lo he abierto y la he visto allí. Me entró la nostalgia que le voy hacer. Es una caja de zapatos tuneada. Mi hermano me la regaló hace unos 10 años en un cumpleaños. Aunque algo polvorienta se conserva en buen estado, está pintada de negro, los bordes son dorados y en la tapa lleva unas rosas de color rojo. La abrí y lo primero que cogí es un viejo listín telefónico. Están los números de mis compañeros y amigos de clase del colegio e instituto. Los móviles eran por aquellos años eran unos ladrillos y no todos los adolescentes tenían uno. Así que yo tenía los teléfonos fijos y algunos móviles apuntados en mi pequeño listín.
También me he encontrado con unas entradas de conciertos, incluso con algún autógrafo. Creía que lo había olvidado pero al verlas recuerdo momentos que me hacen sonreír. Me acuerdo de estar en la cola del concierto de Alejandro Sanz en el 2001, acercarse un periodista de un periódico local y preguntarme si me importaba que me hiciera unas preguntas. A mi que me pilló de sorpresa le dije que se las hiciera a mi amiga y ella encantada las contestó. Fue la típica entrevista para decir – soy superfan, tengo todos sus discos – , y yo la verdad es que sólo tenía un cinta casete pirateada y comprada en la tienda de discos del barrio (Las vendían a 2 o 3 euros)
En la caja de recuerdos también hay un montón de tickets de sitios o lugares en donde he estado. Es algo que me gusta coleccionar y todavía lo hago. Hay tickets de discotecas, vales, tarjetas de cabina pero la mayoría son del viaje de estudios a Italia del 2002. En aquel año fue la guerra de Irak y nos unimos a multitudinarias manifestaciones que hubo contra ella, prueba de ello es la tarjeta-pin de no a la guerra que conservo en la caja.
También hay un par de fotos, negativos y cartas. Las cartas están en una carpeta tamaño cuartilla bajo el nombre top secret, no abrir. Porque antes se tenían amigos con los que te carteabas. No había Internet en todas las casas, no estaban de moda las redes sociales y el teléfono móvil salía caro si tenías uno. Le contabas a tu amigo tus historias a través del papel y boli, con tu propia letra…luego ya se impondría la times new roman (aunque muchos la odien). Releer algunas de esas cartas te transporta a otro mundo donde las cosas eran más fáciles, eras más ignorante… bendita ignorancia. Otras te hacen reír de lo absurdas que pueden ser y de las tonterías que escribías a ciertas edades, sin embargo también puedes encontrar verdaderos sentimientos de amistad y primeros amores. Otras ya cartas no están, se quemaron para olvidar, aunque no haya servido de nada.
Por ultimo, debajo de la carpeta de cartas hay algo relacionado que me ha hecho gracia. Son las cartas perfumadas que coleccionaba e intercambiaba cuando tenia unos 10 años. Recuerdo perfectamente que quería conservar especialmente una de esas cartas porque era mi preferida. Y me acuerdo de decirle a mi madre que la iba a guardar hasta que fuera mayor. Ya no huelen y no son tan fascinantes como cuando tienes esa edad, pero si sigo pensando que las debo conservar hasta que me haga más mayor.