El reloj de pared marcaba el paso de la tarde, o quizá fuera su acelerado corazón.Con todo, para él sólo había silencio. Hacía tiempo que el mundanal ruido se había desvanecido entre aquellas cuatro paredes. Durante toda la estación fría ese había sido su refugio. Sumergido en otros mundos, viajaba a través de los libros que devoraba de tanto en tanto. Otras veces se quedaba reflexionando, intentado vencer sus propios demonios. Y es que después de un corte a sangre fría, para poder ver el sol primero hay que pasar por la tinieblas.
16.2.12
Tardes de invierno
14.1.12
Frio
Todas las hojas cayeron lentamente.
El temporal desgarró algunas ramas
y el gélido viento detuvo la savia.
Es tiempo de hibernar.
1.1.12
La habitación
Desde la habitación de cualquier hostal, en una ciudad cualquiera, Anna se desafiaba a sí misma. Un choque de realidad anestesiada con melancólicas melodías rockeras. El viento y la lluvia llevó a detener el reloj por un instante, donde la sal de unas lagrimas agudizaba el dolor de las heridas que intentaban cicatrizar. En la soledad y desde la distancia intentaba discernir los entresijos de su vida, y en definitiva, que necesitaba para poder ser feliz. Pero esa noche, languidecía bajos los acordes de esta canción..
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