4.11.11

¿Y si...?

He de decir que eso del destino no es algo en lo que yo crea, sin embargo si creo en las decisiones. Triviales o importantes, conscientes o no, la vida se compone de un puñado de decisiones que hacen que vayamos por un camino u otro. Hay muchos caminos posibles, aunque no todos los comienzos partan del mismo lugar y cada pequeña elección va definiendo nuestro entorno y a nosotros mismos.
¿Y si hubiera comprado el número ganador de la lotería?¿Y si me hubiera perdido aquel concierto?¿Y si me hubiera mudado?¿Y si no nos hubiéramos encontrado?¿Y si hubiera estudiado otra carrera?... ¿Cómo sería mi vida?¿Sería igual,mejor o peor?. 
Como los personajes de aquellas novelas en las que podías elegir si abrir esa puerta o pasar de largo para llegar a distintos finales. Vivimos lo que vivimos porque lo elegimos, prácticamente somos el resultado de nuestros actos. Elegimos la compañía, elegimos la comida, la ropa, las relaciones, elegimos si nos dejamos llevar, elegimos salir a determinados lugares, elegimos si fumar o no.. Y aunque hay muchas variables que quedan fuera de nuestro alcance, podemos elegir entre adaptarnos o no, superarlo o no, sublevarse o no, resignarse o no.
En la película "Las vidas posibles de Mr.Nobody" vemos como el señor Nobody podría haber vivido diferentes vidas en base al resultado de una decisión. Todas ellas eran posibles mientras no se decidiera, pero ninguna era real ya que nunca se decidió. Es una fábula en la que enseña cómo hay veces en las que no puedes preveer que elección es la más acertada, y sin embargo te puede cambiar la vida. No hay que tener miedo a elegir. Ser consecuentes de nuestras elecciones, y si no va bien, siempre habrá nuevas bifurcaciones que podamos tomar. Como dijo cierto sabio, no olvides que la causa de tu presente es tu pasado así como la causa de tu futuro será tu presente. Y el presente es ahora.



22.10.11

Agua


Corrió detrás de su amigo para alcanzarle. No sabía donde se dirigía, bueno sí, pero no conocía el camino, después de todo se encontraba en pleno corazón de la selva. Aún sonreía al pensar en como había acabado allí. Quién se lo iba a decir, dos meses atrás, cuando se encontraba en otro tipo selva, la de asfalto, que acabaría en la verdadera. Fue una decisión arriesgada pero ahora sabía con absoluta certeza que no se había equivocado. Su vida en la ciudad no era nada comparado con la vida que había descubierto en el poblado.

Una voz le sacó de sus pensamientos. – ¡Por aquí, ya queda poco!. Le dijo su amigo. Y es que en cuanto le dijo que le mostrara su lugar preferido no lo dudó ni un segundo, echó a correr con la alegría de un niño al que le piden que enseñe su escondite.
De pronto lo vio parado mirando al horizonte. – Aquí es. 

Lo que tenía ante sus ojos le hizo contener la respiración. Nunca pensó que podría existir nada igual. No era una catarata simple, sino una sucesión de ellas formando cuidadosamente una circunferencia de dimensiones descomunales. Era un trabajo que la naturaleza había dedicado millones de años para realizarlo. Y sin duda alguna era magnífico.
El agua caía formando una cortina hasta llegar un remanso donde perdía toda su fuerza para seguir su camino varios cientos metros adelante hacia otra caída natural que formaría otra circunferencia concéntrica. Ésta era mucho menor pero igual de impresionante o más ya que el agua se perdía a través de esa gruta en las profundidades de la tierra.

- ¿Hacia donde va el agua?
- Hacia el subsuelo, para renacer más tarde a varios kilómetros de aquí.

Bajaron al extenso remanso que contenía a las aguas por una escalera rudimentaria que había hecho su amigo. Prácticamente estaban colgando de la pared a 80 metros del suelo, casi a la misma altura del laboratorio de la quinceava planta donde trabajaba.




8.7.11

Llega el Alba

Ayer me reencontré con este poema mientras ordenada y archivaba apuntes..

La sutil diferencia
entre estrechar una mano
y encadenar un alma.
Y aprendes
que amor no es apoyo
ni compañía es seguridad.
Y empiezas a aprender
que los besos no son contratos
ni los regalos, promesas.
Y comienzas a aceptar tus derrotas
con la cabeza en alto y la vista adelante
con la gracia de una mujer o un hombre,
no con la pena de un niño o una niña.
Y aprendes a construir todas tu sendas en el hoy
porque el terreno de mañana es 
demasiado inseguro para los planes
y los futuros tienden a caer en pleno vuelo.
Al cabo de un tiempo aprendes
que hasta el sol quema si pides de demasiado.
Y así plantas tu propio jardín 
y decoras tu propia alma
en vez de esperar que alguien te traiga flores.
Y aprendes
que en verdad puedes resistir
que en verdad eres fuerte
y en verdad vale.
Y aprendes..
Y aprendes..
Con cada fracaso 
aprendes.


                                             Kara Di Giovanna